LA DESCONTEXTUALIZACIÓN DE DIOS


En el siglo XVII, Leibniz se preguntó "por qué hay algo en lugar de nada". Lo que estaba haciendo el filósofo alemán, era formular de manera brillante la cuestión fundamental que caracteriza el modo de conocer del ser humano.

La consciencia, conlleva la capacidad de tener experiencias subjetivas (experiencias sensoriales, pensamientos, emociones...) o conocimiento de algo. La autoconsciencia implica ser consciente de uno mismo como algo diferente al resto del mundo. Es decir, tener la experiencia de ser uno mismo.
Existen distintos tipos de autoconsciencia:
1. Autoconsciencia básica: Es la experiencia de ser uno mismo.
2. Autoconsciencia corporal: Es la consciencia del cuerpo de uno como diferente del resto del mundo.
3. Sentido de propiedad: Conocimiento de que cuando se mueve una parte del propio cuerpo es el propio cuerpo el que se mueve. (Este tipo de autoconsciencia se encuentra en relación con la consciencia corporal)
4. Sentido de agencia: Conocimiento de que se está actuando con intención.
5. Sentido de uno mismo a través del tiempo: Conocimiento de ser un individuo que existe en diferentes momentos y que existirá en el futuro.
6. Metaautoconsciencia: Ser consciente de uno mismo y saber también que se es consciente, en lugar de simplemente experimentar la consciencia.
7. Autoconsciencia conceptual: Tener un concepto de uno mismo como poseedor de determinado carácter que le distingue del resto del mundo.
8. Autoconcepto o yo narrativo: Concepto y posición complejas en las que se considera la situación e historia propias en relación con otros, lo cual incluye la visión del propio papel como diferente del papel de otros.

Los tres primeros tipos de autoconsciencia suelen denominarse como consciencia prerreflexiva. Los últimos cinco, como consciencia reflexiva. La consciencia reflexiva, a diferencia de la prerreflexiva, requiere no sólo que haya experiencias del yo de cualquier manera, sino que exista una reflexión, alguna consciencia de la consciencia en sí misma.

La posesión de estos ocho tipos de autoconsciencia, nos conducen necesariamente a la pregunta efectuada por Leibniz, La formulación de esta pregunta es preguntarse acerca de Dios. En este sentido, Dios es condición sine qua non de la mente humana, abarcando de manera global el misterio mismo de la existencia, la propia pregunta, su formulación, y sus potenciales respuestas. Es en la mente autoconsciente donde se conceptualiza a Dios. Y esta conceptualización es ineludible. Ya sea desde una posición creyente, agnostica o atea, Dios forma parte de manera indefectible de la mente humana, dadas las características de la propia mente. El posicionamiento que se adopte es sólo la respuesta que la mente se ofrece a sí misma.

La formulación de la pregunta, nos obliga a hablar de lenguaje:
1. El lenguaje es discriminación: El acto de separar en categorías diferenciadoras. Categorías, que componen una historia. La historia es nuestra corriente de pensamiento (la "cháchara" en nuestra cabeza).
2. El lenguaje es comunicación: La comunicación de nuestra corriente de pensamiento.
La discriminación, surge con la consciencia básica (la experiencia de ser uno mismo). El yo es el tipo más elemental de lenguaje.
La comunicación de nuestra corriente de pensamiento,  ha dado lugar a las religiones: Formulamos la pregunta, y nos ofrecemos a nosotros mismos diferentes respuestas. Cada una de ellas, conlleva nuevas preguntas y nuevas respuestas, dando lugar a una suerte de árbol con multitud de ramas, muchas de las cuales denominamos religiones.

Pero Dios no sólo abarca la formulación de la pregunta y su comunicación, sino también el misterio de la existencia en sí, lo incognoscible. De este modo, la comunicación de nuestra corriente de pensamiento en relación a Dios, excluye una parte fundamental sin la que Dios queda descontextualizado, provocando que se asimile Dios a las religiones, o a otras variadas respuestas (a nuestra corriente de pensamiento): Limitando a Dios, humanizando a Dios, y por tanto, valorando a Dios en el mismo grado en que nos valoramos a nosotros mismos.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Sobre la Belleza